Para aquellos que buscan desafiar el miedo no hay nada mejor que los deportes extremos. Y, en el viaducto ubicado en El Saladillo, la práctica de rappel se vive con mucha adrenalina. Según los instructores, no existe un límite de edad para disfrutar de esta disciplina. De hecho, un padre junto a su hija se dejó fotografiar mientras descendían.